La memoria de los pueblos
Bendíceme tierrita santa con la memoria
Que recuerde mi cuerpo y mi espíritu
Que mi mente no caiga en la trampa
De rendirle culto a un dios torcido
Arrópame con el poder
De la fé de mis abuelas
Guardianas del amor
Eterno e incondicional.
Bendíceme, con el rezo de mi abuela
Angélica
Con el paso firme
Y los ojos de horizonte
Con las manos de tierra fértil que hacen florecer todo lo que tocan.
Bendíceme, con la alegría de mi abuela Artemisa
Con esa voz entonada
Que eleva cantos al cielo
Para hacer llover
Bendíceme, con la mesura de mi abuela
María
Con las manos tejedoras
Que entre estambres conjuran cobijo y ternura
Para sostener la vida.
Bendíceme con la memoria
De las abuelas
De las plantas
De la vida
De la resistencia.
Que mi cuerpo no suelte todo
Que guarde los recuerdos
Que no me desarraigue
Que sus pasos hagan eco en el tiempo.
Arrópame con la fuerza de mis
Abuelos
Guardianes de la tierra
Defensores de la verdad.
Bendíceme, con la resiliencia
de mi abuelito Gildardo
Con la risa que aligera el camino
Y la fortaleza de un río que corre
Hacia el mar
Bendíceme, con la abundancia
De mi abuelo Sergio
Con la pericia de saber redimirse
A tiempo
Bendíceme, con la dulzura
De mi abuelo Rodolfo
Con la sinceridad de sus ojos
Con la devoción de cuidar.
Bendíceme, tierrita, con la memoria
De mi pueblo
De los que estaban antes
Que no sea su condena el olvido.
Que no me olvide yo
De saber navegar
La propia oscuridad
Para iluminar el mundo
Desde adentro
Recuérdame su forma de orar
Su fuego
Su visión
El sonido de su tambor
Que en mi cuerpo prevalezca el coraje
De querer que esto cambie
Que la atrocidad no pase desapercibida
Y el espíritu no se acobarde
Permíteme sembrarle semillas al futuro de mis hijas
Mientras llevo en el sueño mi espada luminosa
Permíteme caminar hacia tiempos más suaves
Mientras se cae lo que queda de este sistema que tiembla!
Que aquellos que lanzan las bombas
Recuerden
El sonido de su tambor
Aprender a perdonarse
Puede cambiar el rumbo de los tiempos
Convoco pues a la coherencia
Entre ternura y furia
Rezar por que la compasión haga un nido en
Los cuerpos
Mientras abrimos con machete nuevos senderos.
Que nos guíen con amor
La unión de los pueblos
El canto de los pueblos
La medicina de los pueblos
La alegría de los pueblos
La organización de los pueblos
El asombro
La belleza
El gozo
La memoria de los pueblos.
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